educación psicológica para ambientes emocionales extremos
Factores de riesgoLas adicciones
La importancia de un circuito del placer sano
El ser humano tiene casi tantas necesidades como miembros en su especie, y a veces, acudimos a la necesidad de evasión más de lo que nuestro cerebro puede asimilar. Durante una temporada hacemos algo porque nos hace sentir bien o muy bien, y nos aleja de los problemas. Entonces puede surgir un problema: se alteran nuestros circuitos del placer.
El circuito del placer y la recompensa se compone de varias partes del cerebro profundo. Es un circuito cerebral complejo, y en gran parte, regula esa sustancia llamada Dopamina. Cuando vivimos una experiencia sana y placentera, el circuito de recompensa emite una señal de dopamina. Esta descarga del neurotransmisor dopamina llega a todo el cerebro con un mensaje claro: “Me ha gustado. Hay que repetirlo”.
Este circuito cerebral de la recompensa se regula funciones súper importantes para la vida feliz como son la motivación y los hábitos (Ganglios Basales) y la toma de decisiones (Corteza Prefrontal). Las adicciones activan estas zonas (y otras), y lo hacen muchísimo más fuerte que la conducta normal. El cerebro buscará esta activación anormal que hasta ahora no había visto. Además, se acostumbrará a ella muy rápidamente. El alcohol, las drogas y el juego son las adicciones más típicas.
“El acto más importante que realizamos cada día es tomar la decisión de no suicidarnos”.
Albert Camus
Enlaces externos
Consulta estas webs para obtener más información sobre estadísticas y factores de riesgo, recibir atención telefónica por parte voluntarios, entrar en contacto con asociaciones o realizar una llamada al servicio de urgencias.




